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Unos años antes...

El 25 de noviembre de 1905 tuvo lugar el asalto militar a la redacción del Cu-Cut! y La Veu de Catalunya, agravando, así, la gran tensión entre la población catalana y los militares. Pero el conflicto entre el poder civil y el poder militar no era una cuestión reciente, era un problema que provenía de años atrás y los hechos de 1905 fue la culminación de toda la tensión acumulada. El asalto a las redacciones catalanas no hizo más que agravar la situación anterior entre los dos bandos; sin embargo, no se volvió a repetir un acto de tales características ni tan sonado como el del asalto al Cu-Cut! y La Veu de Catalunya.

En nuestros días aún se habla de censura, o de autocensura, periodística y nos escandalizamos ante este hecho en una sociedad tan avanzada y evolucionada como la nuestra. Pero la “censura” de la que se habla hoy en día no tiene nada que ver con la existente en el siglo XIX y principios del siglo XX. En los años anteriores a los hechos de 1905 nos encontramos con una sociedad desinformada en cuanto a las acciones políticas y militares y, por lo tanto, encontramos una sociedad desconcertada ante las actuaciones de la autoridad. La tensión constante entre la prensa y el ejército nace de las dificultades de los periodistas para hacerse con las noticias. Los militares ocultaban cualquier tipo de información y se negaban a colaborar. Además, el Gobierno no ayudaba a suavizar las relaciones entre prensa y ejército, de manera que no había ningún tipo de facilidades para los periodistas.
Si consultamos el trabajo de María del Socorro Arroyo, Política y periodismo: la caricatura de ¡Cu-Cut! desencadenante de la ley de jurisdicciones, encontraremos un claro ejemplo de los conflictos mencionados entre prensa-ejército y la consecuente desinformación de la sociedad. Tal y como informa la doctora en Ciencias de la Información, Mº del Socorro, las guerras de Cuba, Filipinas y Marruecos se caracterizaron por una gran ausencia de la información. En el transcurso de estos conflictos bélicos los periodistas tuvieron dificultades para encontrar datos válidos con los que informar a la sociedad sobre lo que ocurría. Esta falta de noticias sobre los acontecimientos en Cuba, Filipinas y Marruecos provocaban una desconfianza de la opinión pública hacia las fuerzas armadas ya que no entendían las decisiones y movimientos que se estaban realizando. Así es como, poco a poco, va apareciendo un sentimiento antimilitarista en la sociedad española que acabaría reflejándose en publicaciones periodísticas. Los diarios y revistas afines con ese sentimiento publicarán ciertos artículos sobre las guerras que se están dando y poniendo en manifiesto su postura en contra de la actuación militar.

Los hechos de 1905 repitieron una escena ya vivida años antes en otros medios de comunicación, sólo que de manera más violenta y mucho más sonada que las anteriores. En 1895 las redacciones de El Resumen y El Globo sufren un asalto tras publicar varias denuncias sobre “la penosa situación” de los soldados en Cuba. En 1899, El Nacional publicó artículos antimilitaristas que provocaron varias denuncias e, incluso, un Consejo de Guerra para el autor de dichos textos.
Cataluña fue la que dirigió mayores ataques en contra de los militares a causa del sentimiento nacionalista que predominaba en el territorio. El nacionalismo catalán se agrupó en la Lliga Regionalista, un nuevo partido político que apoyaría incondicionalmente las publicaciones de La Veu de Catalunya y el Cu-Cut!. Éste último, era una revista semanal con publicaciones satíricas contra el militarismo y un gran apoyo al catalanismo. De hecho, una caricatura publicada en dicha revista sería la detonante del asalto la noche del 25 de noviembre.



Diario "El Nacional", asaltado en 1899.

Diario "El Globo", asaltado 1895.

Contexto histórico

En 1905 nos encontramos con una Europa en pleno aumento de la industrialización. Esta nueva forma de vida divide la sociedad en dos clases sociales principales: la burguesía y el proletariado. Las condiciones precarias del segundo grupo y la desigualdad en la repartición de las riquezas provocaron varios conflictos entre las clases. Justamente en 1905 Rúsia fue partícipe de una revuelta del proletariado que denunciaba la situación de los obreros. Este acontecimiento seria precedido por la revolución de 1917, la cual significaría la culminación de los conflictos entre burguesía y proletariado.
África antes y después de la expansión del imperialismo entre 1885 y 1914.
En el terreno económico cogen protagonismo países como Gran Bretaña, Francia o Alemania, los cuales aumentan sus productos manufacturados y necesitan encontrar nuevos mercados exteriores. El nuevo punto de venta se encontraba en África. La política de expansión económica supuso conflictos entre los diferentes países por la disputa del dominio de los territorios africanos. El clima constante de tensión va del 1898 al 1914, cuando estalla la Primera Guerra Mundial. Durante esos años se desencadenaron una serie de movilizaciones militares y de armamento como señal de la constante alerta ante el conflicto entre los diferentes países europeos. En este contexto Europa se dividió en dos a través de las alianzas entre algunas potencias. Por una banda, se creó la Triple Alianza, formada por Alemania, Austria-Hungria e Italia. Por otra banda, se formó la Triple Entente, formada por Gran Bretaña, Francia y Rúsia. Entre 1905 y 1914 tuvo lugar una crisis y dos guerras locales como consecuencia de las tensiones existentes. España se vio implicada en estos conflictos, como por ejemplo, la guerra en Marruecos durante el 1905 y 1906.

El contexto cultural en Europa se ve enriquecido gracias a la aparición de nuevos medios de comunicación que permitieron transmitir nuevas ideas. Una de las grandes incorporaciones en el mundo de la comunicación fue el cine, el cual junto a la inminente desaparición del analfabetismo crearía una cultura más rica y moderna.
El nivel cultural fue condicionado por el auge de las nuevas tecnologías como el teléfono, telégrafo y la fotografía. Ésta última técnica, sobretodo, fue una de las más novedosas e importantes para la prensa. De esta manera, las publicaciones podrían ir acompañadas de imágenes reales que mostraban lo que se explicaba en el texto. Siguiendo con el contexto tecnológico durante esta época encontramos una gran importancia de la industria automovilística y química. La aparición de nuevas energías, como la electricidad y el petróleo, fomentaron el auge de esas industrias. Así pues, asistimos al inicio de una sociedad mejor comunicada, tanto en transporte como en las publicaciones periodísticas.

Los asaltos al Cu-Cut! y a La Veu de Catalunya tuvieron lugar en una Europa ya conflictiva y en las circunstancias antes mencionadas. En España estaba vigente la monarquía de Alfonso XIII, una monarquía que contrarrestaba con la idea de modernización que predominaba en el pensamiento español de aquella época.

La España de 1905 aún estaba dolida por la pérdida de los imperios latinoamericanos a finales del siglo XIX. Una gran parte de la población se sentía defraudada con el funcionamiento del sistema y veía necesaria una modernización de la política. Con este pensamiento va cogiendo fuerza el republicanismo en todo el país. Pero la idea de un cambio en el sistema político se intensifica en Cataluña y en el País Vasco, donde aparece un nacionalismo que critica el centralismo gubernamental de España. De esta manera, los dos partidos políticos dominantes hasta el momento, el liberal y el conservador, se van fragmentando y se van creando nuevas formas ideológicas correspondientes con el sentimiento republicano y nacionalista. En Cataluña aparece la Lliga Regionalista, la cual recoge los nacionalistas del territorio.

El clima de desconfianza política en España viene acompañado de una crisis económica que empezó durante los años de guerra en las colonias españolas. La pérdida de las colonias supuso para la economía española una reducción del mercado exterior y, por tanto, de los beneficios estatales. El mercado interior español estaba dominado, como años atrás, por la industria catalana. El territorio catalán era el más avanzado en cuanto a economía y tecnología. Toda esta situación se estaba dando durante la segunda revolución industrial, en la cual predomina la aparición de la electricidad y el petróleo como una nueva energía.


Línea de autobuses en Barcelona, 1906. Esta imagen muestra las consecuencias del avance tecnológico de la época y el crecimiento de una comunicación interna dentro de las ciudades.

La primera década del siglo XX fue una mala época para España y los conflictos estaban presentes en todo momento. La crisis política y económica por la que pasaba el país fueron objetos clave de crítica en las publicaciones catalanas.